De acuerdo al segundo capítulo de El Malestar de la Cultura, reflexiono sobre el infortunio que sufren los individuos que integran una comunidad o sociedad determinada por su propia conciencia, que se mantiene oscura y débil, por no saber el uso adecuado de la moral y de los valores que la componen y que necesitan la ley como instancia imprescindible para la razón de ser .
Es así que el hombre que desee transformar su vida y la sociedad que integra, debe evolucionar del yo al “súper yo” a un sujeto de un orden simbólico bajo la forma de una nueva conciencia moral. Así pues, siendo el ser humano quien ha creado esos valores y habiéndose demostrado que no son buenos para la vida cotidiana, el individuo debería abandonarlos y crear otros nuevos para un futuro mejor.
Otro asunto que toca es el del sufrimiento y la felicidad, el primero de estos el hombre siempre quiere reducirlo con la felicidad, pero ese estado de alegría que recibimos tiene la misma duración que el alcohol para pasar los problemas amorosos. Por eso el ser humano siempre vivirá en una constante búsqueda de la felicidad y su paz interior.
Es así que el hombre que desee transformar su vida y la sociedad que integra, debe evolucionar del yo al “súper yo” a un sujeto de un orden simbólico bajo la forma de una nueva conciencia moral. Así pues, siendo el ser humano quien ha creado esos valores y habiéndose demostrado que no son buenos para la vida cotidiana, el individuo debería abandonarlos y crear otros nuevos para un futuro mejor.
Otro asunto que toca es el del sufrimiento y la felicidad, el primero de estos el hombre siempre quiere reducirlo con la felicidad, pero ese estado de alegría que recibimos tiene la misma duración que el alcohol para pasar los problemas amorosos. Por eso el ser humano siempre vivirá en una constante búsqueda de la felicidad y su paz interior.